#

¿Cómo camina tu bebé?

18/01/2014

Como mamás, sabemos que una de las cosas más maravillosas en el desarrollo de nuestros hijos es cuando empieza a dar sus primeros pasos. En ese momento tu bebé se dirige, literalmente, a esa vida de autonomía e independencia que siempre querremos para ellos, pero ¿te has fijado en la forma en que camina? Observar cómo lo hace podría ser la clave para detectar futuros problemas ortopédicos.

 

Primero debemos saber que el piecito de un niño no se desarrolla completamente hasta la edad madura, son muy flexibles porque aún no están bien formadas las articulaciones y ligamentos que lo conforman. Por eso es importantísimo estar atentos en esas primeras etapas y aún más si en la familia hay antecedentes de problemas relacionados con las extremidades, por ejemplo, de pie plano.

 

Calzado

El tipo de zapato que use tu bebé desde sus primeros meses es un factor decisivo en la salud del su pie, ya que estos pueden darle una forma no deseada y repercutir tanto positiva como negativamente en su correcto desarrollo. Los primeros zapatos deben ser flexibles y ligeros, con punta amplia que no aprieten sus deditos, de preferencia algo cuadrados y con buenos refuerzos laterales y traseros. El material debe ser de un material transpirable como la piel o las nuevas fibras; hay que evitar los materiales plásticos.  

 

Problemas de nacimiento

Los problemas de nacimiento más comunes son:

 

-Pie plano: el más común de todos ya que los niños nacen sin arco en el pie. Este problema generalmente se corrige por si mismo al tercer año de la vida del infante, de no ser así, los médicos aconsejan ejercicios específicos para el fortalecimiento del pie o bien, calzado ortopédico.  

 

-Pie zambo: Se le denomina pie equino-varo y consiste en que el pie se encuentra curvado hacia abajo y adentro: Es más común en niños que en niñas.

 

-Pie aducto: Malformación de origen congénito o por mala posición dentro del útero en donde la mitad anterior del pie apunta hacia adentro.  

 

-Pie talo: Puede provenir de una deformidad estructural o un defecto de postura en el útero; se caracteriza porque la punta del pie apunta hacia arriba.

 

Problemas al caminar

Además de la forma del pie del bebé hay que poner mucha atención en la forma en que anda y cómo pisa.

  

Pie cavo: El pie tiene el arco muy elevado lo cual puede causar dolor. Una buena manera de notarlo es revisando si los zapatos de nuestros hijos tiene un desgaste rápido por los lados.

 

Pie varo: Se pisa apoyándose en la parte externa del pie: el talón queda hacia dentro y el tobillo hacia fuera.

 

Pie valgo: Muy asociado al pie plano. Puedes notarlo si tu hijo apoya los pies sobre los laterales internos y el talón queda hacia fuera y el tobillo hacia dentro.

 

Pie equino: Se apoya el pie sólo en las puntas si asentar el talón.  Los niños con pie equino se caen mucho y suelen desgastar mucho las puntas de los zapatos, pero ojo porque puede confundirse con una etapa transitoria en la que algunos bebés andan de puntillas.

 

La mayoría de estos padecimientos pueden corregirse con ejercicios, férulas, yeso o zapatos ortopédicos y sólo en casos avanzados, como en el pie zambo es indicada una intervención quirúrgica, pero esto casi siempre se puede evitar si hay una detección temprana, así que ponte muy atenta y si notas algo fuera de lo normal, no dudes en llevar a tu pequeño con el pediatra.