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Cómo evitar el mal olor en pies y calzado de nuestros hijos

03/01/2014

Por fin nuestro retoño tiene esos tenis que siempre quiso, está contento y tan feliz correteando con ellos que no se los quita para nada, pero varios días más tarde lo inevitable: sus piecitos huelen y los amados tenis ni se diga: “perfuman” cualquier lugar donde los pongas ¿Te suena conocido? El mal olor en los pies de los infantes (al igual que en los de los adultos) puede tener múltiples causas, aquí te enlistamos las más comunes y cómo erradicarlas.

El ABC de la higiene
Primero hay que enseñar a nuestros hijos a tomar conciencia y a hacer de la higiene un hábito personal: El niño que aprende a lavarse correctamente, continuará haciéndolo durante toda su vida, lo cual le evitará en el futuro toda clase de problemas y enfermedades asociadas al contacto con la suciedad.

Lavar
Ahora bien, un pie sin una adecuada higiene tenderá a oler mal, más rápida y fuertemente que uno limpio. Por eso es muy importante lavarlos diariamente y con abundante jabón, poniendo especial atención a la parte entre los dedos que es donde generalmente se acumula más la humedad y es el principal foco de hongos y mal olor. Si nuestro niño es pequeño bastará que uses las manos, para niños más grandes y activos se puede utilizar, incluso, un estropajo o cepillo de cerdas suaves para que no se lastime la piel pero sí remueva cualquier partícula de suciedad que se pudiera acumular.

Secar
Cuando el pie esté totalmente limpio hay que secarlo: Como dijimos la humedad es el mejor amigo de los hongos y bacterias, que son las causantes del mal olor. Es necesario que todo el pie esté seco (No olvidemos el área entre los dedos) antes del siguiente paso.

Talcos y polvos desodorantes
En el mercado hay todo tipo de talcos y polvos especializados para prevenir el mal olor y las bacterias, sólo cerciórate de que sea el más adecuado a su edad. Antes de aplicarlo es necesario que el pie esté completamente seco.

Elección y uso de calcetines
Los calcetines son una pieza clave: deben ser de preferencia de algodón para que el pie pueda respirar; algunos tipos, como los especiales para deportistas, absorben el sudor del pie y son efectivos para controlar el mal olor. Los calcetines se deben remplazar todos los días por unos limpios o incluso más veces, si llegan a humedecerse por sudor o agua.

Zapatos
Como los calcetines, la elección de un buen calzado te evitará confrontaciones olorosas. Nunca uses materiales plásticos que impidan la respiración del pie, por el contrario escoge telas o piel, los zapatos nunca deben apretar y su punta tiene que ser redonda para que los dedos puedan moverse con libertad. También es importante alternar el calzado y no usar el mismo par dos días seguidos, si por cualquier motivo se llegara a humedecer, se debe tender al sol hasta que se seque completamente. Algunos tenis se pueden meter a la lavadora, este es el remedio ideal para hacerlos recuperar su buen olor. También se puede conseguir en algunas tiendas spray y aerosoles que eliminen las bacterias de los zapatos.

Uñas
Las uñas deben recortarse con frecuencia para evitar los dolorosos uñeros y la acumulación de bacterias, estos recortes deben ser en ángulo recto y cuidando no dejarlas demasiado cortas.

Por último: es importante dejar respirar el pie cuando sea posible, por ejemplo en casa, ya que de esta manera le hacemos el trabajo difícil a las bacterias y hongos y sin ellos ¡adiós al mal olor para siempre!