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Mi hijo moja la cama… ¿qué hacer?

05/05/2014

Es de mañana y te encuentras la carita apenada de tu hijo… y una gran mancha de humedad adorna la cama donde duerme, evidentemente se hizo pipí y no es la primera vez que sucede ¿cómo lidiar con esto? ¿Cómo ayudarle a mi bebé y enseñarle a que no lo haga más?

Mojar la cama tiene un nombre médico llamado enuresis y es un problema más común de lo que pensamos, de hecho entre un 5 y 10% de niños lo padece en México y es más frecuente en niños que en niñas; afortunadamente hay buenas noticias: en casi un 99% de los casos de supera con éxito esta situación. Veamos cuáles son los principales factores que lo causan.

La herencia
Hay estudios que indican que si uno de los padres mojaba la cama de niño hay una probabilidad del 40% de que el hijo la padezca, y si fueron ambos padres la posibilidad se incrementa hasta un 70%.

Desarrollo de la vejiga
En algunos casos la vejiga no se desarrolla al mismo ritmo que las demás parte de su cuerpo y es lógico pensar que una vejiga pequeña significa menos espacio para contener la orina. También puede deberse a una debilidad en el músculo que controla la salida de la orina.

Hormonas
Hay una hormona que retrasa el proceso de producción de orina, la hormona antidiurética (ADH) se libera diariamente por la noche, pero algunos niños, por su edad, producen una cantidad muy pequeña y esto acarrea un exceso que la vejiga no puede manejar.

Sueño profundo
Uno de los motivos frecuentes por los que los niños mojan la cama es debido a que duermen tan profundamente que las ganas de ir al baño no los llegan a despertar.

Estrés
Bullying, la pérdida de un ser querido, divorcios, un nuevo hermanito, el inicio de la actividad escolar, regaños excesivos… todo esto se ve reflejada en la psique del pequeño y puede ser causa de incontinencia nocturna.

¿Y qué hacer?

Primero debemos entender que mojar la cama no es un problema de conducta de nuestros hijos, no lo hacen a propósito: ellos son los más avergonzados de esta situación que muchas veces les impiden tener un trato normal con otros niños y afectan su vida social por ejemplo en piyamadas, excursiones, etcétera. No es un padecimiento grave ya que 1 de cada 10 niños lo ha padecido en mayor o menor grado. Tampoco los padres son culpables de ello: Como hemos dicho la mayoría de los niños pasan por este proceso en las primeras etapas de su vida.

niño moja cama Mi hijo moja la cama... ¿qué hacer?

Con esto en mente ya podemos intentar algunos de los siguientes consejos preparatorios para corregir esta situación (que nunca debe sustituir la opinión de un pediatra), que aunque se va lleva su tiempo, se puede combatir y erradicar.

- Es importantísimo que le ofrezcas tu apoyo y comprensión: Un niño que orina la cama puede sentirse frustrado, fuera de control y que le ha fallado a sus papás, lo cual, le ocasionará más estrés y sólo empeorará las cosas.

- No dejes que tome demasiado líquidos por la noche, puedes decirle que, para que pueda controlarse mejor por la noche, después de la cena sólo tomará un vaso más de agua.

niño cama agua Mi hijo moja la cama... ¿qué hacer?

- Entrena su vejiga: Monitoriza sus idas al baño, revisa cuánto tiempo pasa entre que tome algo y lo que va al baño; con esta información podrás predecir cuándo irá: Prueba entretenerlo 10 ó 15 minutos más antes que le toque para que, de esta forma, la fortalezca y aprenda a controlarla mejor, pero paciencia: recuerda que este proceso puede tomar semanas y hasta meses.

- Alarma de humedad: hay dispositivos en el mercado que detectan cuando algo se humedece, al activarse vibra o suena, lo que despierta al niño que así puede detener el flujo, esto además le ayuda a volverse más sensible a la sensación de urgencia y por lo tanto, le ayuda a controlarlo.

- Haz un calendario con las noches en que tu niño no moje la cama, así los dos tendrán un control sobre su progreso y esto lo reforzará emocionalmente.

Por último, nada remplaza la opinión de un especialista, llevarlo al pediatra para que lo evalúe física y emocionalmente es insustituible, con su opinión y tu amor y paciencia en poco tiempo verás que tu niño se libra de mojar la cama para siempre.